HISTORIA DE LA CÁMARA DE INDUSTRIALES DEL ESTADO MIRANDA (CIEMI)

Han pasado más de sesenta años desde que un grupo de empresarios mirandinos fundara, el 17 de enero de 1953, la Cámara de Industriales del Estado Miranda (CIEMI), impulsados por los alentadores programas económicos de la Venezuela de entonces, y por el desarrollo de un sólido movimiento empresarial. Aunque nacida como una organización exclusivamente destinada a la defensa de la actividad económica privada industrial en la región, sus actividades se han extendido al escenario nacional, con un sensible impacto social en beneficio de las comunidades que integran el estado Miranda.

Hoy en día, la CIEMI es un organismo que, más allá de las vicisitudes propias de las instituciones, ha mantenido vitalidad y continuidad institucional gracias a la labor de sus presidentes, directivos y afiliados. Quizá nunca imaginaron los empresarios que en 1953 fundaran la Cámara, la infatigable actividad que desplegaría su iniciativa.

La Venezuela que vivimos se parece mucho y poco a la que vio nacer a la
CIEMI. Por una parte, es el mismo país lleno de recursos y de una población
y un empresariado dispuestos a jugarlo todo por el bien de la nación. Pero
también es, en buena medida, el resultado de cambios y transformaciones.

En el más medio siglo transcurrido, Venezuela consolidó su fisonomía  urbana, desarrolló grandes potenciales industriales y energéticos y, también, modificó sus formas políticas. Ha sido una historia compleja, a ratos
difícil, que no ha dejado necesariamente y como se hubiera esperado, un
progreso sostenido y constante.

A mediados del siglo XX, Venezuela consolida una etapa de evolución sostenida y de avance hacia la superación de importantes escollos que desde el siglo previo habían atentado seriamente contra el éxito de los proyectos modernizadores. Los cuantiosos recursos recibidos por concepto de la renta petrolera habían permitido fortalecer las estructuras estatales y completar las tareas de integración territorial, desarrollo de infraestructura y modernización de parte importante de los aparatos productivos, en particular del industrial. Aunque la democratización de la actividad política y de la riqueza nacional continuaba siendo un reto, el país parecía enrumbado en el camino de la consecución de esos objetivos. Los nuevos tiempos exigían la adecuación de la dinámica de los actores sociales y económicos a los cambios producidos en todos los órdenes. Uno de ellos, que acompaña de cerca al desarrollo industrial, lo constituye el enorme crecimiento de los centros urbanos, en especial el área metropolitana de Caracas, y la modificación progresiva de la estructura poblacional del país.

La consolidación de pujantes capitales privados en la industria, el comercio y las finanzas va a traer como consecuencia la creciente aparición, en particular desde los años 40, de varios gremios empresariales. Tales organizaciones nacían para constituirse en grupos, con una importante presencia social, en función de la preservación y negociación de sus objetivos respecto a los gremios laborales y ante el omnipresente Estado.

La fundación de la Cámara de Industriales del Estado Miranda, en 1953, se explica en ese contexto socioeconómico. Ya en 1939, se había establecido la Cámara de Industriales de Caracas, pero la expansión y el crecimiento económico de la región mirandina, y en particular del Este del valle de Caracas, estimuló la creación de un organismo independiente, que fortaleciera sus actividades gremiales regionales. De hecho, para el año de 1936, el estado Miranda condensaba ya alrededor de 142 industrias de diversos ramos de la producción, las cuales reunían un capital social de Bs. 7.645.820.

La creación de la Cámara de Industriales del Estado Miranda, no constituye un hecho aislado dentro del desarrollo socioeconómico del país. Su surgimiento está en sintonía con la lógica de la proliferación y fortalecimiento de los gremios empresariales, y en particular de los industriales, ocurrida en Venezuela a partir de la década de los 40.

El empresariado venezolano, a través de sus gremios, ha tenido un protagonismo estelar: ha contribuido a orientar los destinos de la nación y ha influido, hasta donde sus fuerzas lo han permitido, en el diseño, mejora y puesta en práctica de las políticas estadales. La CIEMI ha acompañado durante todos estos años a sus afiliados y, por ende, ha vivido con el país sus diversos momentos y etapas históricas. Se puede decir que al estar imbricada estrechamente con Venezuela, la historia de la Cámara expresa y refleja nuestra historia.

La Cámara de Industriales del Estado Miranda es la Cámara Regional que representa al Sector Industrial dentro de los veintitrés (23) Municipios que conforman el Estado Miranda. Es una asociación sin fines de lucro dedicada a fomentar y defender los intereses del sector industrial de la Región Mirandina.

Está encabezada por una Junta Directiva conformada por altos ejecutivos voluntarios, que se eligen cada dos años, y opera con un staff permanente encabezado por la Gerencia General.